Un buen amor en mal momento!
Es un noche helada, cómo siempre no puedo dormir, veo a mi alrededor y comienzo a pensar en muchas cosas. Una de ellas es una amor perdido, quién parecía ser perfecto, pero llegó en muy mal momento.
La historia comienza hace una año, cuando acababa de salir de una relación, había perdido un bebé y me mudé de ciudad con mi familia. En una red social conocí a un chico muy agradable, a quién le dejé en claro que no quería nada con nadie y solo me gustaba conversar. Para mí sorpresa conversamos hasta las 5 de la mañana y me hizo olvidar todo el dolor que sentía.
De a poco fuimos conversando y sin darme cuenta me había enamorado. En menos de un mes nos conocimos. Fue el mejor cumpleaños de mi vida, un fin de semana con sorpresas, risas y mucho amor... Pero todo se termina y el fin de semana siguiente él se fue del país. Quedé devastada, pero traté de mantenerme fuerte y serena (gran error). Mantuvimos el contacto y tratamos de tener una relación a distancia, pero no dejé que funcionara, me harté al poco tiempo y sumado a todo lo que traía de mi pasado, fueron llegando más cosas que hicieron muy díficil mi comunicación con los demás. Fue el peor año para mí salud mental, me rompí de maneras inimaginables, toqué fondo tantas veces, grité, patalee, lloré... Mi depresión, ansiedad y el hecho de que soy bordeline, casi acaba con todo a mi alrededor, estaba sola emocionalmente, y tenía mucho de que defenderme, pero a pesar de todo, logré sobreponerme y salir del agujero. Debo recalcar que este muchacho siempre estuvo en contacto, y me escuchó cada vez que tenía un mal día, una crisis o simplemente cuando quería conversar... Nunca dejé de amarlo, hasta el día de hoy tengo un gran sentimiento, me alegro de haberlo conocido.
Desde que él me contó que quería irse del país, lo apoyé y traté de no ser egoísta. Además yo sabía que no duraríamos en una relación, yo no estaba lista para soltar todo el dolor y la ira ( siempre creí que el dolor me daba fuerza para seguir), así es que lo alejé de todas las maneras que pude. Un año después el me seguía llamando y siempre le pedía que ya no llamara más, no sabía cómo decirle el dolor que me causaba escuchar su voz. Por mucho tiempo me decía a mi misma, "ya no volverá a escribir o a llamar", así es que borré su número y borraba las llamadas y conversaciones, pero él seguía llamando cada dos o tres semanas. Hasta que hace poco más de un mes contesté la última llamada y por primera vez le dije que estaba "ocupada"... En su voz había curiosidad y me preguntó si había alguién más. Le respondí "no", porque es la verdad, pero si le di a entender que quería a alguien en mi vida (cosa que no es cierta). Me dió pena mentir de esa manera, pero no creo que sea justo para él o para mí seguir alargando un dolor que ya es momento de sanar. Ese día por fin me dijo "adiós"
Solía pensar en él e imaginarme una vida de posibilidades, conversaciones y más. Hoy lo recordé, después de haberlo llorado tres días desde la última llamada. Soñé con él y solo me gustaría que estuviera bien, quiero saber qué fue la desición correcta, que él va a ser feliz y yo también...
Siento que lo liberé de una gran carga, porque todo aquel que llegue a conocerme sabrá, que ser odiado por mí, es más fácil que ser amado por mí.
Comentarios
Publicar un comentario